Entregada a lo inútil. La Salud. (III)

     Si una melodia escuchamos las personas es la de la Salud, o más bien la de su ausencia. El que va corriendo se para, el que está parado se pone en marcha, la ausencia de su bendición nos deja impotentes y la buscamos con el mismo ahinco con el que antes ignorábamos su presencia.

    Soy una persona común y no escapo a esto que nos pasa a los humanos con la Salud, ciertamente, mi entrega a lo inútil, tiene una buena dosis de ausencia de Salud. Esta ausencia no deseada, incómoda, que traté de “arreglar” de mil y una formas corriendo, ha sido fuente de impulso para adentrarme en las misteriosas tierras de lo inútil, parando, escuchando el ritmo lento de la Vida. En mi caso ha sido así, quiera o no quiera en la parada escucho con claridad la voz de mi Ser...difuminada cuando corría en el ruído del Mundo.

    Creo yo que somos algo más que un cacho de carne pero a veces ignoramos incluso a ese cacho de carne, por no decir lo que hacemos con lo profundo que nos habita...¿dónde queda?¿dónde vamos ante el quejido de otro?¿que sitio encuentra el alma cuando finaliza el plazo para peresentar el IVA?¿dónde va el brillo de nuestros ojos cuando estos se posan en el collar de la vecina en vez de ir a nuestro reflejo en el espejo?...La Salud se marcha ante semejante abandono de nosotros mismos y en el intento de recuperarla recuperamos el sentir, el mirar, el tiempo...quizá vuelve la Salud, quizá no pero ¡caray!!...Bueno estar enfermo, apreciar al hermano que te prepara una sopa, sentir el calor que inunda tu cuerpo y dejar que se pose en ti un bienestar olvidado que abre el Corazón a la gratitud.

    Veo en la desgracia de perder la Salud el remedio que la Vida pone ante nuestra sordera. Ignorantes de nuestra naturaleza y de su saber inconsciente nos arrojamos al torrente vertiginoso e insaciable del mundo de las cosas, del saber y de lo útil...Se paran nuestros pies, también nuestro orgullo, cuando la Vida quiere, cuando ella quiere retira la Salud y ya no estamos en condiciones optimas para el rendimiento que se espera de una persona útil...Generosa, nuestra Soberana, no nos expulsa, no, no lo hace, nos recluta en el ejercito creciente de seres que empiezan a verse y a verla desde otra perspectiva.

Comentarios

  1. El milagro de la salud, es uno de los grandes misterios de la ciencia, la divinidad del desengaño, la bondad de la soledad, también lo son…
    Vivir sin saber que sienten aquellos que amamos por haber dejado de sentir lo propio, por necesitar ser útil, es uno de los dolores que abren el alma y descuartizan los programas del yo.
    Por eso amar no es como uno se imagina, ni como creíamos que era cuando nos enamoramos… los humanos somos aprendices de lo inútil mientras damos sentido a la vida…
    Yo soy un maestro de gozar de lo inútil…, mi pintura, mi música, mis textos que entrelazados bailan, se sostienen el limbo de lo anónimo, mientras yo gozo de la belleza del mundo que me rodea, mientras escucho el silencio del bosque, de los recuerdos, mientras veo en ti y en mis seres queridos la magia de vivir siendo el cambio del libro de los cambios…
    Gracias por tu escrito que me ha rozado el corazón…
    Recibe un abrazo imposible desde aquí y ahora…

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